[05/11/08] Hace diez años podía resultar imposible
pensar que un presidente negro entraría en la
Casa Blanca, y hoy sin embargo es una
realidad. Las propuestas contra el matrimonio entre parejas del mismo sexo que
se han aprobado por referéndums en Estados Unidos, aunque suponen un freno de
los derechos LGTB, no pueden acabar con la esperanza de una comunidad que está siendo
discriminada. La FELGTB
ha sido testigo del cambio de mentalidad de la ciudadanía de un país, España, y
lo mismo está ocurriendo en EEUU donde la diferencia entre el apoyo y el
rechazo a la proposición 8 en California, por ejemplo, es nimia respecto a resultados
anteriores de otros Estados en sus votaciones contra el matrimonio.
Los tribunales de Canadá, Sudáfrica, Massachuset o
Hawai han determinado que no permitir el matrimonio a las parejas del mismo
sexo es discriminatorio, y en un sistema de derechos y libertades como el que
impera en Occidente no parece probable que las medidas discriminatorias tengan
mucho futuro.
Las dieciocho mil parejas que ya han contraído
matrimonio en California lo han hecho acorde con la constitución del Estado
existente hasta el momento por lo que no se les podrá retirar los derechos
adquiridos pero sí se ha vetado que en un futuro próximo otras parejas puedan
disfrutarlos. Sin embargo, lo que hoy es imposible mañana puede ser realidad, y
así ha ido aconteciendo hasta ahora en materia de derechos humanos.
“Cambiar la Constitución para discriminar a un colectivo que
hasta ayer tenía unos derechos no es más que una treta, un fraude de ley que
pretende legitimar una discriminación”, ha asegurado David Montero, coordinador
del Área de Relaciones Internacionales de
la FELGTB.
“El apoyo de la ciudadanía estadounidense al matrimonio entre parejas del mismo
sexo ha aumentando en los últimos cuatro años y el cambio definitivo puede
presentarte dentro de otros cuatro, no podemos perder la esperanza”, ha
apuntado.